domingo, 11 de febrero de 2018

LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS


Crucigrama sobre las actividades económicas

Haz un listado de empresas de tu localidad (mínimo de veinte) y clasifícalas por sectores económicos. Elabora a partir de estos datos un diagrama por sectores. ¿A qué sector dirías que pertenece preferentemente tu localidad?

viernes, 12 de enero de 2018

Philip K. Dick: Algunas peculiaridades de los ojos

Resultado de imagen de Philip K. Dick: Algunas peculiaridades de los ojos

Descubrí por puro accidente que la Tierra había sido invadida por una forma de vida procedente de otro planeta. Sin embargo, aún no he hecho nada al respecto; no se me ocurre qué. Escribí al gobierno, y en respuesta me enviaron un folleto sobre la reparación y mantenimiento de las casas de madera. En cualquier caso, es de conocimiento general; no soy el primero que lo ha descubierto. Hasta es posible que la situación esté controlada.
Estaba sentado en mi butaca, pasando las páginas de un libro de bolsillo que alguien había olvidado en el autobús, cuando topé con la referencia que me puso en la pista. Por un momento, no reaccioné. Tardé un rato en comprender su importancia. Cuando la asimilé, me pareció extraño que no hubiera reparado en ella de inmediato.
Era una clara referencia a una especie no humana, extraterrestre, de increíbles características. Una especie, me apresuro a señalar, que adopta el aspecto de seres humanos normales. Sin embargo, las siguientes observaciones del autor no tardaron en desenmascarar su auténtica naturaleza. Comprendí en seguida que el autor lo sabía todo. Lo sabía todo, pero se lo tomaba con extraordinaria tranquilidad. La frase (aún tiemblo al recordarla) decía:
… sus ojos pasearon lentamente por la habitación.
Vagos escalofríos me asaltaron. Intenté imaginarme los ojos. ¿Rodaban como monedas? El fragmento indicaba que no; daba la impresión que se movían por el aire, no sobre la superficie. En apariencia, con cierta rapidez. Ningún personaje del relato se mostraba sorprendido. Eso es lo que más me intrigó. Ni la menor señal de estupor ante algo tan atroz. Después, los detalles se ampliaban.
… sus ojos se movieron de una persona a otra.
Lacónico, pero definitivo. Los ojos se habían separado del cuerpo y tenían autonomía propia. Mi corazón latió con violencia y me quedé sin aliento. Había descubierto por casualidad la mención a una raza desconocida. Extraterrestre, desde luego. No obstante, todo resultaba perfectamente natural a los personajes del libro, lo cual sugería que pertenecían a la misma especie.
¿Y el autor? Una sospecha empezó a formarse en mi mente. El autor se lo tomaba con demasiada tranquilidad. Era evidente que lo consideraba de lo más normal. En ningún momento intentaba ocultar lo que sabía. El relato proseguía:
… a continuación, sus ojos acariciaron a Julia.
Julia, por ser una dama, tuvo el mínimo decoro de experimentar indignación. La descripción revelaba que enrojecía y arqueaba las cejas en señal de irritación. Suspiré aliviado. No todos eran extraterrestres. La narración continuaba:
… sus ojos, con toda parsimonia, examinaron cada centímetro de la joven.
¡Santo Dios! En este punto, por suerte, la chica daba media vuelta y se largaba, poniendo fin a la situación. Me recliné en la butaca, horrorizado. Mi esposa y mi familia me miraron, asombrados.
_¿Qué pasa, querido? _preguntó mi mujer.
No podía decírselo. Revelaciones como ésta serían demasiado para una persona corriente. Debía guardar el secreto.
_Nada _respondí, con voz estrangulada.
Me levanté, cerré el libro de golpe y salí de la sala a toda prisa.
Seguí leyendo en el garaje. Había más. Leí el siguiente párrafo, temblando de pies a cabeza:
… su brazo rodeó a Julia. Al instante, ella pidió que se lo quitara, cosa a la que él accedió de inmediato, sonriente.
No consta qué fue del brazo después que el tipo se lo quitara. Quizá se quedó apoyado en la pared, o lo tiró a la basura. Da igual en cualquier caso, el significado era diáfano.
Era una raza de seres capaces de quitarse partes de su anatomía a voluntad. Ojos, brazos…, y tal vez más. Sin pestañear. En este punto, mis conocimientos de biología me resultaron muy útiles. Era obvio que se trataba de seres simples, unicelulares, una especie de seres primitivos compuestos por una sola célula. Seres no más desarrollados que una estrella de mar. Estos animalitos pueden hacer lo mismo.
Seguí con mi lectura. Y entonces topé con esta increíble revelación, expuesta con toda frialdad por el autor, sin que su mano temblara lo más mínimo:
… nos dividimos ante el cine. Una parte entró, y la otra se dirigió al restaurante para cenar.
Fisión binaria, sin duda. Se dividían por la mitad y formaban dos entidades. Existía la posibilidad que las partes inferiores fueran al restaurante, pues estaba más lejos, y las superiores al cine. Continué leyendo, con manos temblorosas. Había descubierto algo importante. Mi mente vaciló cuando leí este párrafo:
… temo que no hay duda. El pobre Bibney ha vuelto a perder la cabeza.
Al cual seguía:
… y Bob dice que no tiene entrañas.
Pero Bibney se las ingeniaba tan bien como el siguiente personaje. Éste, no obstante, era igual de extraño. No tarda en ser descrito como:
… carente por completo de cerebro.
El siguiente párrafo despejaba toda duda. Julia, que hasta el momento me había parecido una persona normal se revela también como una forma de vida extraterrestre, similar al resto:
… con toda deliberación, Julia había entregado su corazón al joven.
No descubrí a qué fin había sido destinado el órgano, pero daba igual. Resultaba evidente que Julia se había decidido a vivir a su manera habitual, como los demás personajes del libro. Sin corazón, brazos, ojos, cerebro, vísceras, dividiéndose en dos cuando la situación lo requería. Sin escrúpulos.
… a continuación le dio la mano.
Me horroricé. El muy canalla no se conformaba con su corazón, también se quedaba con su mano. Me estremezco al pensar en lo que habrá hecho con ambos, a estas alturas.
… tomó su brazo.
Sin reparo ni consideración, había pasado a la acción y procedía a desmembrarla sin más. Rojo como un tomate, cerré el libro y me levanté, pero no a tiempo de soslayar la última referencia a esos fragmentos de anatomía tan despreocupados, cuyos viajes me habían puesto en la pista desde un principio:
… sus ojos le siguieron por la carretera y mientras cruzaba el prado.
Salí como un rayo del garaje y me metí en la bien caldeada casa, como si aquellas detestables cosas me persiguieran. Mi mujer y mis hijos jugaban al monopolio en la cocina. Me uní a la partida y jugué con frenético entusiasmo. Me sentía febril y los dientes me castañeteaban.
Ya había tenido bastante. No quiero saber nada más de eso. Que vengan. Que invadan la Tierra. No quiero mezclarme en ese asunto.
No tengo estómago para esas cosas.


Al terminar la lectura de este cuento, responde a las siguientes cuestiones:

  • ¿Cuál es el tema del que trata?
  • ¿Cuántos planos de realidad hay en el relato? ¿Qué consigue el narrador con ello?

De las siguientes opciones elija el género al cual pertenece el relato de “Algunas 
peculiaridades de los ojos”.
a. Drama/Comedia  
b. Comedia/Bélica
c. Ciencia-ficción/Comedia
d. Sátira/ciencia ficción.

Cuál es la ironía que plantea el autor Philiph K Dick en su cuento de algunas peculiaridades de los ojos:
a. La invasión extraterrestre en el planeta tierra.
b. La mala interpretación del narrador/lector de novelas de ciencia ficción.
c.  La monstruosidad de lo humano.

d. La mala interpretación del narrador/lector de novelas de amor.

  • ¿Por qué habla de extraterrestres?
  • ¿Qué crees que ocurriría en nuestra vida diaria si interpretáramos los mensajes de forma literal?

jueves, 21 de diciembre de 2017

La palabra




Analiza morfológicamente los siguientes párrafos: 

La humanidad ha progresado mucho tecnológica, científica e industrialmente, pero el ser humano ha avanzado poco. La persona perfeccionista sufre mucho, pues no se perdona sus errores. Hay en el espíritu humano muchas fuerzas que permanecen ocultas. 


Sombra tuya he de ser. ¿Por qué no está en la cárcel ese infame. A Martirio, aunque es enamoradizase le olvidará estoEstuvo mucho tiempo detrás de ti y le gustabas . Nada lo ha podido evitar . Veo que todo es una terrible repetición.


Analiza morfológicamente las siguientes palabras derivadas:

grandote             abuelete                   gentuza                 estudiante
avispero              cristianismo              bondad                 barbudo
leonés                 buenísimo                 paupérrimo           atardecer
enrojecer            panecito                   manecilla               humareda
aterrizaje            alunizaje                   rosaleda                anteponer
antesala              acéfalo                     intocable               imperdible
desunión             deformado                disgustado             anticiclón
bicicletas            extraeremos              exalumnos             coautores
condiscípulo        compartiré                entreacto               supervivencia
submarino           someter                    reunión                   reponer
ultramarinos        transfusión               transcribimos        retroceder
intramuscular      encestar                    encaminar             encarrilaréis
imprevisible        inconmovible            indemostrable       irrebatible
irreconocible       descomponer            difícilmente           pronombres
y                             con                            aquel                        sin
infelicidad           descabellada             desaparecerá 


Analiza las siguientes palabras compuestas:

baloncesto          balompié                  hojalata                telaraña
astronauta          aguardiente              vinagre                  pelirrojo
cabizbajo            vanagloria                 mediodía              altavoz
rompecabezas     cascanueces            abrelatas               quitasol
paraguas             girasol                      sacapuntas            perdonavidas
matasellos           quitanieves               rojiblanco             agridulce
sordomudo          azulgrana                  claroscuro             albiceleste
duermevela         hazmerreír                malvivir                 vaivén
correveidile         sabelotodo 


Analiza morfológicamente las siguientes palabras. Indica y distingue los diferentes tipos de morfemas. 

TRILLIZAS
REFUGIOS
DÓCILES
CUCHARILLA
HIPERACTIVIDAD
SORDOMUDEZ
PREOCUPACIONES
ANTIRREVOLUCIONARIO
ESCRUPULOSAS
SANGRIENTOS
DESPARASITAR
DESINTOXICADO
PERNOCTARON


ATROPELLO
ABANDONOS
CONCIENZUDA
QUITANIEVES
BIOTECNLOGÍA
GORDINFLÓN
EMPAPELARÍAMOS
ENALTECIDOS
CURSILERÍA
DESLENGUADAS
CARACTERIZADOR
HERRUMBROSOS


viernes, 1 de diciembre de 2017

El laberinto del Minotauro



Minos era hijo de Zeus, el todo poderoso, y de Europa. De esta unión no solamente nació Minos sino que nacieron dos hijos más: Serpeón y Radamantis. Zeus, queriendo lo mejor para Europa y sus hijos le caso con Asterión, rey de Creta, quien adoptó a Minos y a sus dos hermanos como si fuesen hijos propios. Cuando Asterión muere, Minos quiere todo el poder para él solo y obviamente a sus hermanos les parece un poco egoísta y no están de acuerdo. Pero Minos justifica su postura diciendo que los dioses le destinaban todo el reino y que la prueba de ello es que el cielo le concedería cuanto pidiera.

¿Qué pidió Minos para que le creyerán? Pues no se le ocurrió mejor idea que pedir a Poseidón que hiciese salir un toro del mar y que él a cambio se lo sacrificaría. Por supuesto, Poseidón cumplió su parte, el toro salió mar pero a Minos, le gustó tanto, tanto, tanto el animal que decidió olvidarse de la parte del sacrificio y conservarlo, mandándolo a sus rebaños.



Poseidón se enfadó muchísimo por el incumplimiento de la promesa de Minos y la venganza fue fuerte. Volvió al toro muy furioso además de que, años más tarde la esposa de Minos, Pasífae tuvo un hijo con ese toro. Pregunta obvia, ¿quién es este hijo? Adivináis bien, el Minotauro, que significa toro de Minos.
Situado el origen del minotauro, la siguiente pregunta que me gustaría contestar es la siguiente: ¿cómo creéis que reaccionó Minos cuando vio el aspecto de su hijo? Pues asustado y avergonzado, hasta tal punto que decidió construirle un enorme palacio de nombre Laberinto. Os figuráis con este nombre cuál era su principal característica ¿no? Exacto, el Palacio estaba formado por tal embrollo de salas, pasillos y corredores que nadie salvo el artista que lo construyó, era capaz de encontrar la salida.
Y allí se encerró al Minotauro que únicamente comía carne humana y cada vez se volvía más y más salvaje. 

A la par que se encerraba al Minotauro otro de los hijos de Minos, Androgeo, fue asesinado en Atenas después de una competición olímpica donde había quedado campeón. Ante semejante afrenta Minos, reunió una flota y se dirigió a atacar Atenas, pero como la guerra se estaba prolongando más de lo debido, Minos rogó a Zeus su padre que le ayudase a vengarse de los ateniense y el hambre y la peste azotó la ciudad de Atenas.
Con el paso del tiempo los ateniense extrañados ante la poca efectividad de los sacrificios realizados para doblegar a la peste, consultaron el oráculo y éste les dijo que la única manera que tenían de solucionarlo era dar a Minos lo que les pidiera. Minos exigió que todos los años la ciudad de Atenas debía dar como tributo a Creta siete muchachos y siete doncellas sin armas que serían internados en el Laberinto y allí vagarían perdidos y sin rumbo o hasta que se encontrarse con el Minotauro.
Y ¿cómo acaba la historia? pues como siempre con un joven valeroso que es capaz de vencer a la bestia, en este caso el joven se llama Teseo.

Tras tres tributos la ciudad de Atenas estaba cansada de la historia del Minotauro y de ver embarcar a sus jóvenes para ser devorados, así que comenzaron a murmurar contra Egeo, el rey de Atenas y padre de ese joven valeroso de nombre Teseo.
Teseo, preocupado por la situación y con la intención de calmar a la gente decide ofrecerse voluntario para embarcar hacia Creta, plenamente confiado, eso sí, de que será capaz de vencer al minotauro. Y por supuesto lo vence, pero en este "labor" tiene una ayuda de excepción, Ariadna, una de las hijas de Minos que cuanto ve a Teseo se enamora de él y a cambio de que una vez logrado el triunfo se case con ella y la saque de su patria, da un arma verdaderamente infalible: un ovillo de hilo que le iba a recordar por donde debía salir del Laberinto.
Por supuesto Teseo venció al Minotauro, a puñetazos todo hay que decirlo, y cumplió su promesa con Ariadna, la saco de su patria. Tras hundir a los navíos cretenses para impedir la persecución, Teseo se embarcó de noche acompañado de Ariadna y de los jóvenes atenienses que había salvado del Minotauro. Lo que viene ahora es otra parte de la historia pues en la primera escala que Teseo hizo abandonó a la bella Ariadna, dejándola sola en la isla de Naxos.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Gutenberg: el inventor que cambió el mundo

En 1471, un humanista francés rendía homenaje a la «nueva especie de libreros» que en los años pasados habían difundido desde Alemania una novedosa técnica que permitía fabricar libros sin necesidad de copiarlos a mano. Entre ellos «Juan, conocido como Gutenberg», había sido el verdadero «inventor de la imprenta», el hombre que ideó «los caracteres con que todo lo que se dice y piensa puede ser inmediatamente escrito, reescrito y legado a la posteridad».


Gutenberg y los tipos móviles
Johannes Gutenberg con los tipos móviles, base de su invención de la imprenta.
Johannes Gutenberg hizo uno de los descubrimientos que tendrían un impacto más profundo en la historia, pero su vida está repleta de incógnitas y lagunas. Se sabe que se llamaba en realidad Johannes Gensfleisch y que nació hacia 1398 en Maguncia. El nombre por el que se le conoce procede de una casa propiedad de su padre, un rico patricio local dedicado a la orfebrería.
Un artesano emprendedor
Tras estudiar tal vez en Erfurt, hacia 1434 emigró a Estrasburgo, donde se estableció como orfebre. En 1436 tuvo que afrontar la querella que le puso una dama, de nombre Ennelin, por haber roto su promesa de matrimonio; un signo de un carácter áspero y difícil que se había manifestado ya dos años antes, cuando hizo encarcelar a un paisano suyo por deudas.
La ciudad natal de Gutenberg
La ciudad alemana de Maguncia, con su imponente catedral, fue tanto la ciudad donde nació el inventor como el lugar donde Gutenberg desarrolló la imprenta.
No hay duda de que Gutenberg demostró pronto una excepcional pericia en cuestiones técnicas y un fuerte espíritu empresarial. En 1437 descubrió un novedoso sistema para pulir piedras preciosas, y un año después concertó un contrato con Andreas Dritzehn, Hans Riffe y Andreas Heilmann para fabricar espejos para los peregrinos. Los espejos se llevaban prendidos en el sombrero, en la túnica o en los bastones, y servían para captar los destellos de las reliquias e imágenes sagradas en la creencia de que así se transmitía su bendición. Esta actividad requería gran destreza en el manejo del metal y se dirigía a una demanda masiva, dos características que se encontraban también en el invento en el que Gutenberg estaba trabajando al mismo tiempo con gran sigilo: un sistema para fabricar libros de forma mecánica mediante caracteres metálicos.
La revolución de los tipos móviles
En Europa, durante muchos siglos no se conoció más forma de reproducción de textos que la copia manuscrita realizada por escribanos. El trabajo se concentró en los escritorios de los monasterios, pero en el siglo XIII la producción de manuscritos se desplazó a los nuevos centros universitarios, donde surgieron talleres que llegaron a emplear a medio centenar de copistas, organizados de forma prácticamente industrial. También se generalizó entonces el uso del papel, elaborado con lino y cáñamo, mucho más barato y manejable que el pergamino.
La biblia de Gutenberg
La obra maestra de la primera imprenta de Gutenberg en Maguncia fue la Biblia de 42 líneas, así llamada por el número de renglones a dos columnas que componían las 1.286 bellas páginas de la obra, impresa en dos volúmenes a tamaño folio. Gutenberg quería demostrar que mediante la imprenta podía elaborarse un libro tan hermoso y perfecto como los más soberbios manuscritos de la época, con la diferencia de que podían realizarse 200 copias iguales, que fue la tirada que se hizo. Se tardó alrededor de tres años en imprimirla, y se cree que se emplearon cuatro prensas funcionando simultáneamente, seis tipógrafos y una docena de prenseros.
 Por otra parte, a finales del siglo XIV se difundió en Europa la técnica del grabado sobre madera, o xilografía, que permitía imprimir gran número de imágenes sobre tela o papel a partir de una única plancha. Esta primera imprenta se orientó inicialmente a la producción de imágenes piadosas, individuales o combinadas para formar libretos. También se podían imprimir opúsculos impresos por una sola cara, que coexistieron con los libros impresos en tipos metálicos durante la segunda mitad del siglo XV. Tenía, sin embargo, el inconveniente de que las planchas de madera grabada, además de requerir mucho tiempo para su talla, se deterioraban rápidamente.
Faltaba idear un sistema que permitiera imprimir mecánicamente textos escritos sin que fuera necesario grabar cada página. La solución fueron los tipos móviles: letras talladas en metal que podían combinarse para formar las palabras y líneas de una página de texto. Las ventajas del procedimiento, que permitía reproducir escritos con una rapidez y a una escala sin precedentes, le garantizaron un éxito fulgurante que se ha prolongado hasta la actualidad.
“No enseñéis a nadie la prensa”
El inventor alemán intentó mantener en secreto sus trabajo. De hecho pedía a sus socios que no enseñaran a nadie la prensa, una de las claves de su sistema.
 En el pasado, los historiadores han propuesto diversos nombres como inventores de los tipos móviles en lugar de Gutenberg. Sin duda habría que empezar con los precedentes en el Lejano Oriente, documentados ya en el siglo XI, aunque no hay pruebas de que la invención se transmitiera a Occidente. En Aviñón, un orfebre llamado Waldvogel alardeaba, entre 1444 y 1446, de conocer un «arte de escribir artificialmente» (léase, de modo mecánico) y de tener «dos alfabetos de acero… 48 formas de estaño… y unos materiales destinados a la reproducción de textos hebreos y latinos». En Holanda se cita igualmente el nombre de Coster. Hoy en día, sin embargo, la paternidad exclusiva del descubrimiento se atribuye a Gutenberg, aunque las circunstancias en que se produjo siguen rodeadas de incertidumbre.
Parece que Gutenberg hizo los primeros ensayos de impresión en Estrasburgo, con el apoyo de sus socios en la empresa de fabricación de espejos. Él mismo se cuidó de mantener sus trabajos en secreto; a sus socios les pedía, en un documento, que no enseñasen a nadie la prensa, no se sabe si para pulir espejos o fabricar libros. En cualquier caso, a la muerte de Dritzehn estalló un conflicto de intereses entre Gutenberg y sus otros socios, y poco después el impresor volvió a Maguncia, donde se encontraba en 1448. De nuevo Gutenberg se vio en la obligación de buscar socios capitalistas para su empresa. Johann Fust, un rico negociante de Núremberg, le prestó 800 florines para la fabricación de «ciertos instrumentos», y luego le prometió 300 florines más para la «obra de libros», mediante un nuevo contrato en el cual estaban contemplados los gastos para papel, pergamino y tinta. Los estudiosos creen que este dinero se estaba invirtiendo en la impresión de la célebre Biblia de 42 líneas, aunque antes ya había impreso un manual para aprender latín así como formularios de indulgencias papales.
 Un negocio muy lucrativo
Es probable que, pese a la gran inversión que se requería, la empresa fuera un éxito comercial desde el principio, o al menos suscitara expectativas de que llegara a serlo. Ello explicaría el sorprendente vuelco que se produjo a finales de 1455, cuando Fust acusó a Gutenberg de emplear el dinero que le había prestado para otra cosa que la «fabricación de libros». Fust logró que los tribunales condenasen a Gutenberg a devolverle el dinero que le adeudaba más los intereses, 1.200 florines en total, una suma enorme a la que Gutenberg no podía hacer frente.
Primera imprenta
El asalto de Maguncia en 1462 contribuyó a la difusion de la imprenta en Europa. La primera imprenta en Florencia fue fundada en 1471.
 El resultado fue que Fust se hizo con buena parte del material de impresión y logró el objetivo que seguramente se proponía con la acusación: apropiarse del pingüe negocio y desembarazarse de un inventor fastidioso al que robó sus hallazgos. Con ayuda de su futuro yerno, Peter Schoeffer, que conocía la técnica de Gutenberg y era, sin duda, más fácil de manejar, creó uno de los talleres más prósperos de Europa.
Pese a ello, Gutenberg conservó al menos una prensa con la que siguió trabajando en Maguncia. Allí imprimió un diccionario latino, el CATHOLICON. Algunos autores creen que luego se trasladó un tiempo a la cercana Bamberg, donde entre 1458 y1460 concluiría la impresión de la Biblia de 36 líneas, empezada en Maguncia años antes.
La diáspora de los impresores
En la noche del 27 al 28 de octubre de 1462, Maguncia fue asaltada por las tropas de un poderoso príncipe, Adolfo II de Nassau, nombrado poco antes arzobispo de la ciudad. En los cruentos combates que siguieron murieron el rival de Adolfo, Diether von Isenburg, así como otros 400 ciudadanos, y la ciudad fue saqueada por la soldadesca del arzobispo vencedor. Muchos artesanos y comerciantes abandonaron Maguncia, entre ellos los distintos impresores que habían creado su negocio en los últimos años. Esta emigración forzosa favoreció la rápida difusión del arte de la imprenta a lo largo del Rin y luego por toda Europa, primero en Italia (Roma, 1467) y después hacia Francia (París, 1469). España acogió la primera imprenta en 1472, en Segovia, donde se instaló un impresor originario de Heidelberg.
Un invento aplicado a la industria
Imprenta de Gutenberg reconstruida en el museo de Maguncia. Aunque no inventó todos los componentes de la imprenta sí introdujo innovaciones técnicas fundamentales, como la fabricación de los caracteres a partir de una matriz en la que se grababan a punzón, o el uso de una tinta más intensa que la disolución acuosa utilizada en la xilografía.
 Gutenberg también fue víctima de la represión desencadenada por el arzobispo-elector Nassau: se confiscó su casa familiar, la Gutenberghof, y debió exiliarse durante un tiempo a una ciudad próxima, Eltville. Se sabe que no pudo pagar al cabildo de Santo Tomás de Estrasburgo la suma de cuatro libras que le debía por los intereses de un préstamo, de lo que se deduce que pasó apuros económicos.
No se sabe si, cuando finalmente pudo volver a Maguncia, reanudó su trabajo como impresor. Su avanzada edad y la carencia de recursos eran un obstáculo importante, aunque tal vez aún pudo dirigir y supervisar la actividad de otros impresores. En 1465, el arzobispo de Maguncia reconoció su valía y lo incorporó al personal de su palacio, prometiéndole un estipendio anual, un vestido de corte, 20 medidas de trigo y toneles de vino para su casa. A su muerte, tres años después, el 26 de febrero de 1468, se encontraron entre sus bienes «ciertas formas, papeles, instrumentos, herramientas y otros objetos pertenecientes al trabajo de la imprenta». Los utensilios con los que había creado un nuevo oficio y había revolucionado la forma en que los hombres accederían en lo sucesivo a la información y el saber.
Libros de lectura
En esta escultura de 1517 se puede observar a una mujer leyendo un libro con un aspecto muy parecido al que podría tener cualquier libro actual.

 Artículo publicado en http://www.nationalgeographic.com.es